Me enamora el amor

Soy adicta, en rehabilitación 24/7, de esa atención que da el amor. De esa de la que yo considero buena. De esa del principio.

Soy una yonki del te amo y de los 575 mensajes al día (en los que no se dicen mas que chorradas del rollo de ‘cuelga tu’) y de esa inercia del cuantísimo te amo y, también, de la alegría de compartir todo lo que me pasa, en conversaciones, alargadas durante eternidades satisfechas solo por luces de amaneceres que se cuelan por ventanas e iluminan pieles revueltas en la cama.

Ávida, a cada inhalación, quiero mi dosis de un amor profundo y pasional en el que solo tenga cabida el yo mas íntimo de cada ser y de mimar el alma a cada pulso y de verme en el mirar del otro ardiendo en una pira de pasión y deseo como el otro arde en mi mente, en mi corazon y en mi sexo. Así, toda yo alineada como astros en conjunción que solo auguran días magníficos y exquisitos y pletóricos y llenos de maravillas que solo se pueden encontrar en los mundos de Alicia…

Soy adicta y a pesar de ser adulta, madura e inteligente, mi manera de amar es visceral, mas allá de feminismos y machismos, y aun sabiendo que nadie es de nadie y de vivir un amor libre sin acapar y sin apegos, en lo mas antiguo de mis genes tengo sentimientos animales de pertenencia tan reales que sentirme del otro, en ese momento en el que me folla hasta el cerebro, no se me hace raro y me quemo por dentro y me consumo y me olvido de lo mundano, de normas sociales, de lo políticamente correcto, de valores y prioridades hasta dejo de ser persona y me convierto en animal, cubierta y cubriendo, siendo sin serlo propiedad de alguien… no beso ninguna bandera y sin embargo besaria su ropa, todas y cada unas de sus prendas, porque en él encuentro mi patria, allí donde deseo volver siempre y a la que canto en la distancia con amor profundo, con anhelo de vuelta e idelizandola como solo se hace con el columpio donde jugaba cuando era niña..

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De domingos y demonios.

Domingo tarde y el demonio lujurioso, que convive con el resto de mis demonios, me dice que salga a cenar, que tiene apetito y, ese ñec ñec de «tengo hambre», me hace ser consciente de que sí, que es verdad, que hace mucho tiempo que no echo un polvazo (he dicho polvazo? Ni polvazo, ni polvo ni polvete), y de que lo mas cercano a piel que he tocado, en el último tiempo, es mi chaqueta de cuero.
A lo que iba que justo cuando estoy en plena disertacion mental sobre el sexo y su importancia en mi vida (últimamente ninguna parece ser), ha hecho acto de presencia la Señorita del Pan Pringado de Pereza y se ha puesto a gritarme tanto que ha ensordecido cualquier otro pensamiento. Que qué me gritaba? Pues la muy perra ponía en relevancia mi estado actual (sí, ese que nadie publica en Facebook) que vendría a ser:

‘Con la casa por limpiar (ay que ver con lo bonita que está cuando está limpia), la compra por hacer (va! Tengo arroz y queso… ah y cerveza), con el envase de la pizza que me he zampado y, uy, el de los chocolates aún por tirar (ummmmm que ricos estaban pero cómo de culpable me siento), la lavadora por poner (tengo ropa limpia? Qué me pondré mañana para trabajar?), con tropecientos whatsapp (porqué he pasado del móvil?) y con ojos rojos de ver series en pijama durante las últimas 10 horas (pero donde coño se me ha ido el día?). A todo esto estoy sin depilar (método cuchilla?) Y, hostias, tengo mas cejas que Frida y mas bigote que Escobar! (A ver quien es la valiente que pone todo eso en su estado)

En fin que me voy por las ramas. Iba diciendo que, la Señorita del Pan Pringado de Pereza, es una perra porque cómo se atreve a poner al descubierto todo eso si es por su culpa que estoy así? Que se pone detrás de mi oreja, ahí dale que te pego, que si «donde vas a ir que estés mejor que aquí» que si después de este capítulo te levantas» que si «solo te faltan por ver 25!» que si «uy parece que ha refrescado» …. Entre ella y los 8 donuts del Mercadona a dos euros no se puede, oiga, no se puede!!

Al final mi realidad es que son las ocho de la tarde y, si quiero alimentar al demonio lujurioso, tengo dos opciones:

– Plan A: ducha, cuchilla, base de maquilaje (mucha para tapar bigote) y disculparme con el que escribió «que haces esta noche?» diciéndole que «quedar contigo y compensarte por no responderte rápido»

– Plan B: Qué rica está la birrita que me queda en la nevera, con aceitunas y queso y cuánto, cuantísimo, valoro mi imaginacion y en qué medida más desmedida adoro las fantasías.

Pero que perra que eres Pereza! Ya me ha convencido!

#Quebienseestáencasasinhacerleputocasoanadanianadiemasqueaminombligo.

Desencuentros en títulos

Una invitada al gran estreno de la gran obra reputada y reconocida, titulada como

“La vida, esa gran desconocida”

Iré a tomar asiento de puntillas y sin hacer ruido, pero en primera fila, que no quiero perder detalle. A ver si me sorprendo y aprendo de una vez!!! La verdad es que tras haber visto “En la vida echar raíces es complicado” y “La vida, los límites y otras cuestiones” no estoy en disposición de decir que me guste esta trilogía… ni siquiera el tráiler!! Pero habrá que ir a verla, no? Si es con una cerveza entre medio mucho mejor! Va, que prometo no hacer spoiler!

Un bañito de realidad

Cuando la realidad se impone no hay nada que pueda taparla. El abanico de vergüenzas queda al aire y creer lo increíble, defender lo indefendible y esconder bajo la alfombra toda la mierda (obvia, mas que obvia) se vuelve una tarea para Dioses y Titanes.

No, no hay forma humana de hacerlo cuando lo real se vuelve casi tangible.

Y es que por mucho que surques los mares del amor en un velero que casi no toca el agua y por mucho que vueles con las alas del deseo, cuando te das cuenta de que la persona que por la que tienes el corazón latiendo, no es sincera y lo haces a través de un whatsapp, triste, tristísimo whatsapp, el velero en el que surcabas el mar del amor se hunde y las alas con las que atravesabas el cielo se vuelven de pingüino… te quedas entre una especie de gallo de Morón (sin plumas y cacareando) y en una especie de pez sin memoria que, cual Dori, es incapaz de recordar cuando dejó de ser racional para convertirse en alma eterea y ñoña soñando despierta con que no es sexo sino amor.

Tengo amigas, claro, y muchas de ellas me decían burlonas «te doy una torta ya o esperamos a que tu solita te hosties?» y yo cual guerrera vikinga abanderando mi poder de «ya no me engañan» y el mantra de «por fin encontré el amor» entré en una emboscada a campo abierto sin armadura ni espada… vengaaaa que soy mas que vikinga, soy amazona, espartana y no necesito ni escudos ni arqueros… Y aquí estoy, sentada en el pasillo de mi casa, llorando a moco tendido, con el culo frío, y la espalda hecha un cisco, con el convencimiento de que me han timado y jodido una vez mas… no hay amor solo era sexo… y hoy se siente engañada hasta mi yo mas lujuriosa…

La persona que me ame siempre encontrará hueco para decirme lo importante, sea lo que sea, en vivo y en directo.

Otro tiempo

Hacía mucho tiempo que no recorría este camino, esta carretera tan reconocida por donde no crecía ni la yerba de tantas veces hecha y, andando estos kilómetros de nuevo, me acordé de ti, de tu ser, del mío. De tus ”Dios, no me lo creo!” de mis pantaloncitos cortos y mis sandalias, de las sensaciones y enociones recien estrenadas. De ti. De ti tomando un helado. Desnudo. De la luna reflejada en tu piel, de tus invitaciones a la desnudez. De tu sexo. De tu sonrisa. De mis dedos enredados en tu vello. De mis descubrimientos. De mis miedos. De mis deseos. Cuanto ha pasado! Cuanto ha llovido! Cuánto me mostraste! Cuánto aprendi de ti! Te quería entonces y, aunque no estes, te quiero ahora. Aunque no lo sepas, aunque no te lo diga, aunque no estés en mi vida. Hoy pensé en ti y añoré mi yo mas tierno e inocente!